|
Consagración
de
los
niños recién bautizados
Virgen y Señora
del Valle,
Madre de Jesús y
Madre nuestra.
Hoy, como miembros
de la Iglesia
de tu Hijo,
traemos a estos niños,
para que reciban
Nueva Vida
con las aguas del
Bautismo
y entren al Pueblo
de Dios,
que es nuestra
Iglesia.
Aunque pequeños,
estaban en el
pecado,
en soledad y
muerte.
Desde hoy,
sepultados con Cristo,
con Él han
resucitado
a la Nueva Vida
del Agua y del Espíritu
Santo.
Desde hoy llamarán
Padre
a Nuestro Dios;
y el Dios hecho
hombre
que vino a
salvarnos,
el Buen Jesús, será
su Hermano,
y ellos serán
templos vivientes
del Espíritu
Santo,
y podrán llamarte
Madre
y quedar a ti
consagrados.
Desde hoy son
miembros
de la familia
cristiana
extendida por el
mundo.
Con la vida habían
comenzado
su peregrinar por
sendas ásperas,
colmadas de
dificultades y peligros.
La nueva vida
que hoy inician,
será un desafío
para dar tertimonio
de su fe y de su
bautismo.
Madre del Valle,
hoy los consagramos
a ti.
Ayúdalos a
mantener la gracia
y la amistad con
Dios
en esta vida nueva
que hoy reciben,
y que iluminen con
su luz
el camino de todos
los hombres.
Te pedimos,
Madre, por su salud,
la de sus palabras,
padrinos y familiares
para que fuertes y
unidos,
se apoyen en el
camino diario.
Virgen del
Valle,
recibe a estos niños,
que son los nuevos
hijos de Dios,
y ayúdalos a
crecer
sin traicionar
nunca
su santo bautismo.
Amén.
|