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Su nombre:
JUAN ALONSO MORENO GORDILLO
Don Ignacio Moreno Gordillo, conocido y respetado vecino de Santa Cruz,
vivía en sus posesiones rodeado de cierto bienestar, pero sumamente
afligido pues de sus dos hijos había perdido uno y un día se enferma
gravemente el segundo.
A pesar del gran empeño y atención, el niño fallece poco después.
Es así que sus padres cargan con el cuerpo rumbo al Valle para
depositarlo a los pies de la Virgen, y prometen que si vivía lo
consagrarían a su exclusivo servicio como sacerdote y capellán del
Santuario.
Una vez depositado el cuerpecito ya rígido, a los pies de la
Portentosa Imagen, éste comienza a moverse, se anima y revive. Los padres
con el corazón lleno de luz y gozo sacan vivo a su pequeño.

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